Si lo que pretendemos con nuestras propuestas formativas es guiar a los estudiantes por medio de un aprendizaje que parta de sus conocimientos y experiencias, además de sus inquietudes o expectativas, este debe ser compartido sobre la base de una invitación práctica y comunicativa.

Por tanto, hemos de ubicar nuestro planteamiento didáctico en el ámbito del aprendizaje situado o “learning as a social practice”, el cual permita, mediante la interacción, el intercambio de ideas en los debates y, con la ayuda de herramientas TIC, la creación de un ambiente apto para la colaboración.

La Web 2.0 se convierte en el entorno ideal para este modelo de aprendizaje ya que proporciona aplicaciones útiles, colaborativas, fáciles de usar y por lo general gratuitas.

Como bien explicita Ibarra, Rodríguez Gómez y Gómez Ruiz (2012) “La participación de los estudiantes universitarios en procesos de evaluación, mediante la autoevaluación y la evaluación entre iguales, facilitará la adquisición y desarrollo de estas competencias y promoverá una mayor actividad y autodirección del propio aprendizaje; elementos claves de lo que conocemos como aprendizaje autorregulado” (p. 208)

Hoy en día la evaluación ha sufrido algunos cambios con respecto a lo que era hace algunos años atrás. Ha medida han ido surgiendo diferentes cambios en los modelos educativos así también se han ido reestructurando e innovando los procesos de evaluación.

Evaluamos a lo largo de todo el proceso de enseñanza- aprendizaje. Unas veces para saber los conocimientos previos de nuestros alumnos respecto a un tema o temas concretos, otras para saber qué han aprendido, qué les falta por aprender y cómo están desarrollando las competencias (evaluación formativa). Y por último, evaluamos para calificar o medir el nivel de aprendizaje alcanzado por los alumnos en relación con los objetivos programados para muestra asignatura, tema o proyecto (evaluación final o sumativa). La evaluación debe estar orientada al aprendizaje.

Es muy importante utilizar la evaluación como una herramienta para la mejora de la práctica educativa. Evaluar es valorar de forma sistémica el proceso de enseñanza-aprendizaje del profesor y del alumno, su aplicación no es un fin, sino un medio para mejorar el proceso educativo que es el objetivo individual.

Condiciones que debe reunir la evaluación:

  • Objetiva: delimitando los logros a alcanzar.
  • Formativa: realizándola de manera continuada, abordándola a través de materiales y pruebas creadas por los propios alumnos (comentarios de texto donde aplican su criterio personal y extraen sus conclusiones).
  • Interactiva: relación constante entre el proceso de enseñanza y las estrategias de aprendizaje.
  • Continua: integrada en la actividad cotidiana del aula.
  • Personalizada: debe reflejar la situación personal de cada alumno.

Autoevaluación

Se ha hablado de socrative, kahoot it, google sites. He indagado en una nueva herramienta que desconocía, se llama Quizalize es una aplicación en línea que le permite a los docentes tener acceso a evaluaciones didácticas y a crear las suyas de forma instantánea para que los estudiantes puedan practicar.

Asimismo, esta herramienta se puede utilizar para crear entornos de coevaluación o evaluación entre iguales. Se trata pues de que los propios estudiantes creen las preguntas que luego serán evaluadas por ellos mismos.

Coevaluación

La coevaluación consiste en la evaluación del trabajo realizado de un alumno a través de la observación y determinaciones de sus propios compañeros de estudio. Esta estrategia de evaluación resulta ser realmente innovadora porque propone que sean los mismos alumnos, que son los que tienen la misión de aprender, asumen por un momento el rol docente y evalúen los conocimientos adquiridos por un compañero y que ellos también han debido aprender.

Esta retroalimentación que nos propone este tipo de evaluación, busca y tiende a mejorar el aprendizaje, porque anima a los estudiantes a que se sientan realmente partícipes del proceso de aprehensión de contenidos y no meros asistentes de una clase.

A través de la coevaluación se propone a los estudiantes que participen de su propio proceso de aprendizaje y el del resto de sus compañeros a través de la expresión de juicios críticos sobre el trabajo de los otros.

Comparto con vosotros la herramienta zoho a través de la cual podemos incorporar trabajos (escritos, audiovisuales o archivos de otros tipos) compartiéndola de forma colaborativa, así como el sistema de evaluación del curso y, a la vez, solucionar el problema de la corrección por parte del profesor, lo que supondría una tarea prácticamente imposible con una participación masiva. El número de trabajos que tiene que evaluar cada participante lo fija el profesor. Lo más habitual es que cada participante valore el trabajo de, como mínimo, otros tres compañeros.

Para facilitar la valoración de los trabajos por los propios estudiantes, es importante que el profesor proporcione unas instrucciones claras de lo que se tiene que valorar y unas buenas rúbricas para la corrección y estas sean sencillas.

También se puede habilitar la opción de comentarios para que los estudiantes puedan aportar sus comentarios, contribuyendo así a que el feedback sea más enriquecedor.

La coevaluación debe cumplir los siguientes criterios:

  • Retroalimentación prospectiva.
  • Tareas de evaluación como tareas de aprendizaje.
  • Los alumnos como evaluadores.

 

Os presento la siguiente actividad realizada con la herramienta Zoho.

La finalidad de la actividad que se propone es realizar una reflexión epistemológica previa sobre la didáctica de la historia es una exigencia de la mejora educativa porque según la concepción resultante los futuros estudiantes, ellos tomaran decisiones educativas consecuentes y sobre todo, porque debemos prever qué, por qué, para qué y cómo enseñamos la historia.

Por otro lado, los profesores universitarios, reflexionamos sobre la interpretación personal de los alumnos, asumiendo la importancia del contexto. Estudiando como influye la dimensión social, temporal y espacial en la formación del conocimiento.

El rol de docente debe ser el de dinamizador de esta comunicación en los espacios, dentro y fuera del aula, “sincro” o “asincrónicamente”, a fin de ayudar a mantener este diálogo constructivo que integre los conocimientos teóricos adquiridos con las experiencias compartidas en la práctica, incrementando y manteniendo la motivación de transcurso de proceso. También es quien establece mecanismos de seguimiento, control y medida del éxito que permitan evaluar y mejorar la propuesta.

Para facilitar la valoración de los trabajo por los propios compañeros, es importante que el profesor proporcione a los estudiantes unas instrucciones claras de lo que se tiene que valorar y unas buenas rúbricas. Como la mayoría de los estudiantes no serán expertos en el tema sino que están en fase de aprendizaje, es conveniente que las instrucciones/rúbricas para la corrección sean sencillas para que los estudiantes puedan aportar sus comentarios, contribuyendo así a que el feedback sea más enriquecedor.

Los documentos creados también se pueden publicar en WordPress o blogger, de manera que se pueda compartir con otros grupos de estudiantes.

Echarle un vistazo para conocer todas sus posibilidades ¡os lo recomiendo!