En la enseñanza del Trabajo Social el estudio de la metodología de la intervención profesional ocupa un papel principal, sobre todo en lo referido al análisis y resolución de casos prácticos. Desde el principio del plan formativo el alumnado debe hacer frente al desarrollo de estrategias para aprender cómo intervenir en situaciones de casos reales. Uno de los problemas sociales que se abordan con mayor frecuencia es la violencia hacia las mujeres; pandemia mundial que subyuga a más del 50% de la población mundial. Las consecuencias de la violencia son múltiples y las mujeres que la sufren enfrentan problemas psicológicos, familiares, labores, entre otros, que requieren de intervenciones desde el Trabajo Social de alta especialización.
El objetivo de esta práctica es reflexionar sobre la utilidad de incorporar elementos de gamificación al estudio y análisis de los casos prácticos, que favorezcan el aprendizaje y la interiorización de las dinámicas necesarias a desarrollar cuando el alumnado se enfrente a la resolución de un problema como el descrito.

El elemento común entre el Trabajo Social y los elementos de gamificación, es que en ambas situaciones se requiere conseguir una meta, y para ello, las personas participantes deben de hacer todo lo necesario para llegar a ella. Aspectos como la estrategia, creatividad, análisis, resolución de problemas, búsqueda de alternativas, trabajo en equipo, comunicación,… son necesarios para cumplir los objetivos. De esta manera, a través de la gamificación, podemos recrear un escenario de entrenamiento y aprendizaje que favorezca el desarrollo de competencias y habilidades profesionales.

En el caso que se plantea, se propone que sea el propio alumnado el que desarrolle el juego en el que luego deberá participar. De esta manera, en grupo, se determinarán las fases más importantes por las que pasa una mujer víctima y superviviente de violencia de género y la ayuda que requiere en cada una de ellas. Una vez aisladas e identificadas, se dividirá el aula en grupos para establecer en cada una de las fases retos que deberán ser superados por las personas jugadoras para avanzar en el juego. A través de preguntas, juegos de rol, trabajo cooperativo, y distintas dinámicas establecidas previamente, el alumnado irá explorando el caso, analizándolo y decidiendo las estrategias más adecuadas para su abordaje. Para ello, contarán con el material que sea necesario para el desarrollo del juego.