El aprendizaje basado en problemas o proyectos (ABP), son métodos que permiten que los alumnos tengan un papel más activo en su enseñanza, se basan en que el alumno aprenda a resolver los problemas o retos que el profesor. Uno de los principios básicos de estos métodos es que los alumnos refuerzan los conocimientos aprendidos en el desarrollo de su propio razonamiento crítico. Al estar más implicados en la consulta de aprendizaje, son más autónomos y más responsables.

De este modo el alumno descubre por sí mismo lo que necesita para aprender y resolverlo. Para ello tenemos que comprender e integrar los contenidos que efectivamente plantea el problema. El profesor no le explica cómo resolverlo, sino que los acompaña. De esta forma, el alumno descubre que los problemas son reales, que son situaciones cotidianas que requieren conocimientos concretos; mientras que se fomenta el trabajo en el equipo, el que se escuchan las propuestas de otro, puede ayudar a resolver el problema.

El docente puede idear problemas o retos ajustados a la materia impartida y al nivel particular de sus alumnos. Tanto en las ciencias sociales como en los experimentos, el planteamiento de problemas ha servido para poder encontrar una solución al mismo tiempo y continuar avanzando en el desarrollo del conocimiento.


Vídeo de interés, para profundizar: https://www.youtube.com/watch?v=CPzPKPKGmP0 https://www.youtube.com/watch?v=uYGcTMy0PZs