…Un día en un aula de FPB

Soy docente vocacionado de alumnos con necesidades educativas específicas. Toda mi jornada laboral la paso impartiendo sociales, literatura, lengua y otras asignaturas de administrativo en la Formación Profesional Básica. Mis alumnos llegan a este módulo porque han repetido demasiadas veces la ESO y no pueden seguir en el sistema educativo, o bien porque han sido expulsados de su instituto, o bien porque dejaron los estudios y un juez les obliga a venir al aula bajo amenaza de encerrarlo en un centro de reforma de conducta.

Con estos alumnos intento ejercer mi vocación docente y decididamente tengo claro que uno de los medios que tengo son los recursos digitales. Intentando poner en práctica una de las propuestas que he leído, me decidí por hacer un timemapper. Estamos viendo los autores de la literatura del siglo de oro español. Una época apasionante de la historia española y en especial de su literatura.

Recogí la información necesaria, completé como pude la tabla de la hoja de cálculo de Google, y conseguí crearlo después de varios intentos fallidos. ¡Estaba muy ilusionado! Llegó el lunes por la mañana, pero por culpa de los cambios de temperatura de la primavera que vivimos en el sur de España, en concreto en Granada, aparecieron menos número del esperado, un buen grupo con gripe y otro con “cuentitis aguda”. “Bueno, no pasa nada. ¡Ánimo!”, me dije a mí mismo. En mi aula, al tener unos alumnos tan “especiales”, no disponemos de pizarra digital, sino que tenemos una televisión en un lugar elevado al que podemos conectar un ordenador. Enciendo el ordenador, lo pasamos a la televisión, pero Juan Miguel, que estaba en la tercera fila, comienza a quejarse: “No veo, profe. La letra es muy chica”. En verdad, me doy cuenta de que tiene razón. Vale, vamos a cambiar. “¡Vámonos al aula de informática!”. Traslado de alumnos, libros, libretas, dos van al baño, otro se pierde por el camino… Por fin llegamos todos. Encendemos ordenadores y… ¡no hay internet! Bueno, mentalidad positiva. “¡Vamos a usar nuestros móviles! Os pongo el enlace en Googleclassroom (aplicación que usamos con ellos)”. Sacan sus móviles, algunos lo ven y comienzan a hacer los ejercicios que les he propuesto, otros se escriben WhatsApp y otros directamente comienzan a escuchar música en YouTube…

Conclusión, me encantaría usar los recursos digitales más, pero para ello necesitaría más recursos digitales dentro del aula. Es una realidad no solo en el ámbito de los centros de enseñanza de secundaria, sino también en el ámbito universitario. En mi opinión se precisa de manera urgente una inversión seria en la capacitación digital para poder empoderar a nuestros alumnos y futuro mercado laboral. Espero ser testigo y promocionador de estos cambios para que podamos ofertar a nuestros discentes una mejor enseñanza de mayor calidad y actualidad.