Durante mi formación docente he abordado algunos conocimientos de aplicaciones didácticas TIC, lo que me ha permitido reflexionar sobre el valor que aporta la tecnología a la educación.

En el caso de la plataforma Khan Academy, destaco que mejora significativamente el proceso de enseñanza y aprendizaje pues permite a los profesores crear nuevas formas de interacción que parten de una metodología más activa y participativa basada en la construcción del aprendizaje.

El proyecto Khan Academy no seria posible sin la tecnología que la soporta, pero pienso que deberíamos añadir que tampoco sería posible sin los profesionales que se encargan de desarrollarla.

Por tanto, estamos hablando de un círculo que se retroalimenta e interrelaciona el uno con el otro. La tecnología educativa depende de la didáctica y la pedagogía, como de la misma manera, la pedagogía y la didáctica depende de las amplias posibilidades que brinda la tecnología en el ámbito educativo.

Esta tecnología educativa tiene un valor añadido, ya que proporcionan experiencias valiosas más allá del ámbito virtual, donde se desarrollan verdaderas comunidades de aprendizaje.

Pienso que la KA es una herramienta muy potente en muchos contextos educativos, que nos proporciona una forma diferente de aprender, pero no se puede considerarse el contenido único de una asignatura.

Desde mi punto de vista, podemos valernos de este recurso en determinadas circunstancias, pero debemos tener presente que cualquier material o recurso didáctico debe ser una herramienta de apoyo y ayuda para el aprendizaje, por lo tanto, han de ser útiles y funcionales, pero principalmente, nunca deben sustituir al profesorado en su tarea de enseñar, ni tampoco al alumnado en su tarea de aprender y debemos contemplarla como un medio de aprendizaje, nunca como un fin en sí misma.

Considero pues, que las posibilidades que ofrece KA deben combinarse con otros métodos y recursos educativos, la combinación de todas las posibilidades didácticas que tenemos a nuestro alcance harán que la educación sea de mucho más calidad, desarrolle diferentes habilidades y actitudes, y sobre todo atenderá a los diferentes estilos de aprendizaje de nuestro alumnado.

He podido hacer seguimiento leyendo diferentes artículos que explican las ventajas del proyecto KA, también que está recibiendo financiación de Google, Bill Gates, el Banco Americano… y que cuenta con colaboradores de gran prestigio internacional, por tanto, existe evidencia de la utilidad educativa de KA.

En mayo del año 2012 el periódico La Vanguardia dedicó un artículo a Khan Academy presentándola como todo un fenómeno que revolucionó el ámbito educativo.

En este artículo, Humberto Schwab filósofo y físico holandés que ha formado parte de los grupos de Khan Academy en Barcelona nos habla de la utilidad de KA, porque se puede aprender más rápidamente, además están empleando objetos de aprendizaje que pueden solucionar en gran tamaño el problema de la enseñanza y permite el ahorro económico.

El conocido profesor Marck Prensky, nos habla de que KA es un sueño que muchos han tenido desde el inicio de las computadoras, pero critica a Bill Gates cuando dice que “KA es el futuro de la educación” ya que considera que más que hablar de futuro, tenemos que hablar de un paso a lo largo del camino.

Pero también KA tiene críticos como Pablo Linares, profesor de instituto y autor del blog “Matemáticas en el instituto”, el cual nos habla de que Khan Academy  “envuelve los contenidos en un formato más atractivo pero la metodología no varía mucho con lo que no creo que enganche de veras a los alumnos ni las ayude a tener una mayor Comprensión “. El autor concluye que se necesita un cambio más profundo que el de presentar las mismas cosas en diferentes formatos.

Lorenzo García Aretio catedrático en la Universidad de Teoría de la Educación en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, en su artículo publicado en su blog “El fenómeno Khan”, nos comenta que los estudiantes se pueden motivar con este procedimiento, pero de hecho , no se puede considerar una escuela virtual, ya que estos contingutsen la mayoría de ocasiones se están empleando como complemento de un aprendizaje individual o como complemento de las clases presenciales que se dan en las aulas físicas.

También deja abierta una pregunta que podemos debatir todos juntos. ¿Consideramos la KA como un sistema de educación a distancia?

Pienso que se puede considerar un sistema de educación a distancia para que funciona en diferentes contextos educativos, y desde la que se fomenta el aprendizaje autónomo, a través de la construcción del conocimiento y respetando el ritmo de aprendizaje del estudiante. pero también creo en la figura del profesor como aquel guía y dinamizador de todo proceso educativo. Sin embargo, KA carece de otros recursos que propician esta tutorización y orientación que puede dar un profesor en el aula.

Por tanto, no debemos caer en la tecnocentrismo, la tecnología no debe ser nuestra primera opción en la solución de los problemas, desde luego, la esencia de la tecnología es la persona, porque estas por sí solas no generan aprendizaje.

En nuestro ámbito profesional el fin es la educación, el medio es la tecnología.